Nuestra Historia

Vista de un jardín con árboles altos y un edificio de estilo clásico con columnas.

En el corazón del centro histórico de Tlalpan, se encuentra una de las casonas más emblemáticas del sur de la Ciudad de México: Quinta Soledad, un recinto donde la historia, el arte y la hospitalidad convergen para dar vida a un espacio único.

Su origen se remonta a finales del siglo XIX, cuando Guillermo de Landa y Escandón, empresario, político y cercano colaborador del presidente Porfirio Díaz, construyó aquí su casa de descanso, entonces conocida como Quinta Escandón. Con una arquitectura de inspiración renacentista italiana, atribuida al reconocido arquitecto Antonio Rivas Mercado, la residencia se convirtió en escenario de reuniones privadas, tertulias diplomáticas y celebraciones que reflejaban el espíritu cosmopolita del Porfiriato.

Retrato de un hombre con uniforme militar adornado con medallas y decoraciones, con bigote y cabello canoso, sosteniendo un sombrero en la mano, en un fondo oscuro y pintado en estilo clásico.

Entre sus salones resonaron valses y conversaciones sobre modernidad y progreso. La tradición oral cuenta que Don Porfirio celebró aquí su cumpleaños número 77, acompañado por doña Carmelita, su familia cercana y un selecto grupo de invitados, en una velada musicalizada por las obras de Miguel Lerdo de Tejada.

Plano arquitectónico de una fachada de edificio con escaleras, puertas y ventanas detalladas, y barandillas decorativas en la azotea.

LOS FORJADORES

Tras la Revolución, la casona permaneció silenciosa y vacía durante varios años, hasta que en 1922 fue adquirida por Francisco Llory, quien abrió sus puertas a la Congregación Marista. A partir de entonces recibió el nombre de Quinta Soledad, evocando aquellos años de quietud y recogimiento.

 "Quinta Soledad" se convirtió en la Casa Madre de los Hermanos Maristas en México, un hogar de formación, estudio y misión. Inspirados por el legado de su fundador, Marcelino Champagnat, los Maristas promovieron una educación humana, cercana y transformadora, convencidos de que el conocimiento es una de las herramientas más poderosas para abrir caminos y convertir la ignorancia en oportunidades.

Por décadas, generaciones de jóvenes fueron forjadores de un futuro más justo, aprendiendo valores de servicio, entrega, humildad y compromiso social. Sus pasos llenaron los pasillos, la capilla, el antiguo seminario y los jardines que hoy siguen resguardando esta profunda herencia educativa.

NUESTROS ORÍGENES

La historia de Quinta Soledad también honra los orígenes de México: su diversidad, su hospitalidad, su capacidad de acoger, compartir y celebrar. Espacios como el vivero y la cafetería evocan la cultura mexicana desde lo sensorial: colores, aromas, espacios y tradiciones que nos recuerdan quiénes somos y lo que nos ha dado identidad.

Más de cien años después, Grupo Orgánico Hoteles Boutique rescata este patrimonio y lo transforma en un Centro Cultural y Hotel Boutique donde la memoria se vive, se honra y se comparte.

Sus jardines, salones históricos, espacios culturales y su propuesta gastronómica convergen hoy para ofrecer un lugar donde la herencia porfiriana, los valores maristas y la esencia mexicana dialogan con la hospitalidad contemporánea.

Centro Cultural Quinta Soledad es hoy un refugio para la cultura, la historia y la comunidad. Un espacio donde cada rincón guarda un recuerdo y cada visitante escribe uno nuevo.